Una desconexión de los circuitos del cerebro explica los 'viajes astrales'
Uno científico realizando una de las pruebas de este estudio. (Foto: Henrik Ehrsson | Science)
ROSA M. TRISTÁN
MADRID.- Las
experiencias extracorpóreas, también llamadas viajes astrales, tienen
su explicación científica. Esa extraña sensación de verse desde fuera
el propio cuerpo, que tanta literatura filosófica y esotérica ha
proporcionado a lo largo de la historia, tiene que ver con una desconexión entre los circuitos del cerebro que procesan las diferentes informaciones sensoriales que le llegan.
Este descubrimiento ha sido posible gracias a diferentes
experimentos que, con ayuda de la realidad virtual, han realizado dos
equipos de científicos europeos: unos del Colegio Universitario de
Londres y del Instituto Karolinska de Suecia, y otros del Instituto
Federal de Tecnología de Lausanne (Suiza). Ambos han confirmado que esa separación del cuerpo físico no se trata de ninguna sensación paranormal, como publican hoy en Science.
En los dos trabajos los científicos han utilizado videocámaras y
unas gafas de realidad virtual que confunden las señales que llegan al
cerebro desde los sentidos. El equipo de Henrik Ehrsson, del Instituto
Karolinska, hizo que sus voluntarios observaran, a través de las gafas,
una barra de plástico que se movía debajo de la cámara que tenían a su
espalda, mientras que con otra barra idéntica les tocaban en el lugar
correspondiente de su pecho. La prueba duró dos minutos. Todos ellos
señalaron después, en un cuestionario, que habían sentido que se
encontraban en el lugar de las cámaras, dos metros más atrás de donde
se situaban realmente sus asientos.
"Este experimento sugiere que la visión es muy importante para sentir que estamos en nuestro cuerpo. Es decir, sentimos que nuestro yo está ubicado donde están nuestros ojos",
ha señalado Ehrsson. El neurólogo también hizo que observaran,
igualmente con las gafas puestas, cómo un martillo, situado también
donde la cámara, se movía, como si fuera a golpear su cuerpo virtual.
Mediciones de la conductivivad de la piel demostraron que los
voluntarios habían respondido emocionalmente con temor a ser golpeados,
como si hubieran salido de su cuerpo físico y se encontraran en el
irreal.
En la otra prueba, realizada por el equipo suizo de Olaf Blanke, se utilizaron imágenes de simulaciones tridimensionales
(holografías). Primero hicieron que los voluntarios vieran la imagen
virtual de su cuerpo dentro de un espacio. Luego les cambiaban de sitio
y cuando se les pedía que volvieran a su posición original, todos
retornaban al punto donde habían visto sus cuerpos virtuales. Sin
embargo, cuando lo que se les mostraba era un objeto del mismo tamaño
que su cuerpo, no se producía esa identificación.
Para Blanke estos experimentos prueban que la consciencia de sí
mismo, única del ser humano, no está relacionada con la lengua o la
memoria, sino que "depende de mecanismos del cerebro que están en un
lugar llamado adjunción temporo-pariental".
Hasta ahora, nunca se había conseguido crear estas sensaciones con el cuerpo entero en personas sanas.
Sí se han documentado este tipo de experiencias en casos de infartos,
ataques epilépticos, experiencias traumáticas o por abuso de drogas.
Algunas encuestas indican que casi un 10% de las personas ha sentido
alguna vez en su vida este tipo de proyección astral, a menudo cuando
estaban a punto de dormirse.
Los científicos afirman que la posibilidad de proyectar la
consciencia de una persona sobre un cuerpo virtual podría ser muy útil
para hacer operaciones a distancia y sobre todo para comprender que
estas experiencias no son fruto de la imaginación ni de fenómenos
paranormales.